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Eventos
Seminario Internacional: 
"Las amenazas a la democracia en América Latina: Terrorismo, Neopopulismo y Debilidad del Estado de Derecho" 
Bogotá, 6 y 7 de Noviembre de 2003, Hotel La Fontana

Ponencias

Stephen Johnson, Director AL, Heritage Foundation, EEUU 

Latinoamérica es una región que abraza dos civilizaciones y a veces no bien integradas. Yo creo que esta es la raíz principal de los frecuentes problemas de inestabilidad y de la efervescencia recurrida del terrorismo que sube y baja a cada rato. Desde las numerosas de los países centroamericanos en el siglo XIX hasta la persistente presencia de ejércitos ilegales aquí en Colombia y las células de grupos apoyantes internacionales. 

El terrorismo, de una forma u otra, a sido un factor en la vida cotidiana. La diferencia entre el terrorismo que se encuentra en Latinoamérica y otras partes del mundo, como medio oriente, es que no tiene raíces necesariamente en la región ni en la conservación de tradiciones y modos de vida ya pasados.

En cambio, la coexistencia de cristiandad Islam ha resultado en una competencia para controlar a la gente y territorio desde el séptimo siglo en adelante. El crecimiento del terrorismo perpetrado por grupos de extremistas se puede considerar como un tipo de revancha con las intervenciones y el occidente en los conflictos árabes en el siglo pasado por la modernización que divide el estado y la religión contradiciendo las predicciones del Islam como conocimos. 

En Latinoamérica los conflictos han surgidos, en mayor parte, como maneras de resolver competencias de dominio y de poder. Aún durante la guerra fría, el componente de dominar territorio y controlar a gente fue más fuerte que construir una sociedad nueva. Levantaron una estatua levantada a un nuevo hombre en Nicaragua pero los sandinistas finalmente se sometieron a una elecciones que perdieron. Sólo en el caso del líder de Sendero Luminoso de Perú, Abimael Guzmán, sino de la lealtad feroz al modelo de comunismo. 

Michael Radu propuso esta mañana que es difícil definir lo que es terrorismo y observó que los terroristas no necesariamente toman control de su territorio, sino hacen teatro o buscan fines políticos. Pero suele ser que el terrorismo y las insurgencias a veces son difíciles de distinguir por el uso de tácticas terroristas, de secuestro, masacres y la destrucción de propiedad. En actos diseñados para satisfacer a los habitantes de apoyar el orden reinante, estos grupos están cometiendo un tipo de terrorismo en las mentes de las víctimas. 

Ahora nosotros somos testigos a una evolución al uso del terror en América Latina. No es solamente un elemento en la lucha para obtener poder y las insurgencias no son subsidiadas por poderes extranjeros como ocurría durante la mencionada Guerra Fría. En cambio hemos visto el matrimonio entre los guerrilleros y los criminales aprovechando del tráfico de ropas y armas para sostener sus operaciones. Hemos visto a la guerrilla sé a cambiado en la FARC en un ejército no estatal e ilegal que sobrevive por su criminalidad que desea seguir controlando territorio pero no quiere dominio del gobierno nacional. 

Mientras tanto, se ve otra tendencia entre los movimientos de la extrema izquierda que desligarse aún más con partidos y con grupos terroristas de Medio Oriente. Esto no es tan nuevo, los insurgentes centroamericanos de entrenaron con los OLP en los años 70. Pero se nota en la existencia de asociaciones como el Foro de San Pablo y partidos políticos de estado que patrocinan a terroristas, organizaciones terroristas y grupos insurgentes. 

A pesar de experiencias diferentes, estor grupos son más unidos contra la llamada globalización, el libre comercio, el estado de derecho y la modernidad. No es por accidente que el líder cocalero boliviano Evo Morales fue invitado a Libia este año para recibir un premio de paz y asistir a una conferencia sobre acuerdos indígenas. 

Estos movimientos como él MAS boliviano, el MVR de Venezuela y las FARC sostenidos ahora para oponerse a las ideas liberales del oeste. Los conceptos de libertades individuales, la sociedad compleja para ellos es una lucha ahora entre las fuerzas del mal, de asesinatos como dice Evo Morales, y las de conservar la sociedad paternalista basada en el liderazgo de tribus.

América Latina tendrá problemas en contra al estar estas tendencias,  según sondeos muchos ciudadanos perciben que las democracias no van a estar tan abiertas como deben ser.

Los mercados a veces existen en nombres solos con accesos bloqueados por reglas complejas y falta de derechos para quienes no puedan pagar los costos de entrada. 

Bajo el flamante liberalismo de Centroamérica la región a sufrido en el año pasado una baja de 1% del PBI. La inflación, casi eliminada, está resurgiendo y más preocupante la mitad del pueblo latinoamericano vive en pobreza ganando menos de 2 dólares por día. 

Un punto muy importante es que las democracias son bastante débiles en combatir las amenazas de terrorismo porque abraza las libertades del individuo, busca maneras de integrar la expresión libre de los intereses de varios sectores del pueblo.

Eso es un tipo de libertad que sí una sociedad no experimentó mucho la libertad va a resultar en problemas se necesita de tradiciones y cultura de imponer una forma de resolver los problemas por medio de foros abiertos de la sociedad en vez de hacerlo por fuerza. 

La división de los intereses entre los indígenas del altiplano que cuenten con una población del 60% de Bolivia y los mestizos y otros en el llano pueden resultar una ruptura en el este y oeste de ese país. 

El problema es que tenemos mucha gente y se puede intensificar con la condición de vida de tener menos de 2 dólares por día para sobrevivir. Combatir este fenómeno implica mejorar la calidad de vida para la mitad del pueblo viviendo en las márgenes. 

Como feligreses los recién electos presidentes de muchos países van al Banco Mundial y al FMI para renovar y ampliar créditos para mantener en función sus gobiernos, pero los préstamos nunca brindan prosperidad.  La única forma viable es hacer lo difícil: cortar la burocracia que protege los intereses de las elites económicas y establecer el imperio de la ley con igual tratamiento para todos garantizando los derechos de propiedad y facilitar un clima de inversión tanto para los ciudadanos que viven en sus localidades y los extranjeros. 

En Colombia se estima que casi 25.000 millones de dólares se destinan para combatir la violencia Y paliar los daños hechos en infraestructura. Eso no se puede recompensar por un tratado de libre comercio. Si no por reforzar las instituciones para crear un estado de derecho y fomentar un mercado verdaderamente libre. 

 

       

 



 

Presidente de Fil

 

Mario Vargas Llosa


Conferencia Internacional:

"UNA VISION MODERNA PARA AMERICA LATINA"
Washington, 30 de Septiembre de 2003

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