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Eventos
Seminario Internacional: 
"Las amenazas a la democracia en América Latina: Terrorismo, Neopopulismo y Debilidad del Estado de Derecho" 
Bogotá, 6 y 7 de Noviembre de 2003, Hotel La Fontana

Ponencias

Dra. Edurne Iriarte, Directiva de Basta Ya, organización que lidera la resistencia civil contra la ETA

Quiero hacer algunas reflexiones sobre el terrorismo a partir de mi experiencia y de mi análisis de lo que ha significado y lo que significa el terrorismo vasco, el terrorismo que tenemos en España.
Y en estas reflexiones que quiero hacer, aunque me voy a centrar lógicamente en el terrorismo de ETA que es el que yo conozco fundamentalmente, sí quisiera que lo que voy a decir pueda tener algún interés que vaya un poco más allá del análisis del caso concreto de España y quizá pueda servir como elemento comparativo para comprender no sólo el terrorismo español, sino también el que hay en otros países.
Y para llevar a cabo este análisis quiero intentar responder a tres preguntas generales válidas para analizar ETA y válidas, creo, para analizar otros terrorismos, que son las siguientes: en primer lugar, ¿el terrorismo tiene causas o justificaciones? En segundo lugar, ¿de qué depende su supervivencia? Y en tercer lugar, ¿cómo se combate el terrorismo?
Respecto de la primera pregunta que estoy planteando, ¿tiene el terrorismo “causas”?, o cuando yo digo causas, ¿quiero decir justificaciones? Para contestar esta pregunta quisiera empezar diciendo que hay dos ideas bastante generalizadas sobre el terrorismo que han sido aplicadas tanto al terrorismo de mi país como a otros terrorismos.
La primera idea es que el terrorismo responde a la opresión, a algún tipo de opresión; y la segunda idea es que el terrorismo responde a situaciones de pobreza. Pues bien, quiero decirles que estoy muy de acuerdo con Walter Leker, entre otros, quien tiene un magnífico libro que se titula la Guerra sin Fin, en el cual aborda entre otras cuestiones ésta, y Walter Laker responde que si analizamos los terrorismos del siglo XX , ninguna de estas dos generalizaciones es cierta, es decir, el terrorismo no responde a la opresión, no es ese el factor primordial; y dos, la pobreza no es factor fundamental que explica el terrorismo, de hecho dice Laker que estos dos factores tan sólo pueden ser aplicados al terrorismo de finales del siglo XIX y él cita el caso de los revolucionarios rusos y de los patriotas irlandeses, pero señala que no cree que puedan aplicarse estas dos causas a los terrorismos del siglo XX.
Desde mi análisis de ETA creo que la generalización que hace Laker, con muchísimos más datos, porque él sí conoce muy bien el conjunto de terrorismos del mundo aunque no ha analizado específicamente el de ETA, yo les diré que ETA, nuestro terrorismo, el terrorismo vasco, confirma estas tesis de Walter Laker en lo sustancial. ¿Por qué?, por las dos siguientes cuestiones: en primer lugar es verdad que ETA, el terrorismo vasco, surgió en el franquismo, por lo tanto apareció en una situación de dictadura, es decir, sí había un elemento de opresión.
Ahora bien, ese elemento de opresión no era el factor sustancial, pero ¿por qué afirmo esto? Por lo siguiente, en primer lugar, como el mismo Laker se pregunta: ¿por qué surgió el terrorismo en el nacionalismo vasco y no en el nacionalismo catalán? Segunda razón, el terrorismo vasco, como saben, ha asesinado sobre todo en democracia. Surgió en la dictadura, pero en la dictadura apenas si asesinó, la mayor parte de sus asesinatos los ha cometido cuando ya en España teníamos democracia. Por lo tanto, el elemento de opresión no estaba ahí, había desaparecido.
Y segunda cuestión, la pobreza. El caso del terrorismo vasco muestra también que no podemos hacer generalizaciones sobre las causas del terrorismo vinculadas a la pobreza, pues como saben, el País Vasco ha sido tradicionalmente una de las regiones más ricas de España. Cuando surgió el terrorismo vasco yo creo que era la más rica; ahora sigue estando entre las más ricas de España, por lo tanto en ningún caso la pobreza estaba relacionada con este terrorismo.
¿Cuáles han sido las causas? Yo destacaría que básicamente el fanatismo, en este caso es un fanatismo de extrema izquierda y ultranacionalista. El terrorismo vasco es una combinación de ambas, extrema izquierda y ultranacionalismo. Y dos, hay un factor al que no se ha atendido suficientemente en todos los estudios sobre terrorismo, que es el factor psicológico; yo les diré que nosotros tampoco lo hemos analizado. En mi experiencia con el terrorismo yo lo he citado, he abordado la cuestión brevemente en dos libros, muy brevemente, mas tampoco lo he analizado, pero esa experiencia me ha enseñado que el factor psicológico es importante para explicar el terrorismo.
Factor psicológico relacionado con la agresividad y con otros factores de desintegración social, pero desintegración social en su aspecto psicológico, no me refiero a la cuestión sociológica. Y en segundo lugar, además de esos dos factores, el terrorismo vasco nos muestra otros dos elementos que explican en nuestro caso, y me parece que en otros casos de terrorismo, el porqué del terrorismo, que son los siguientes: ¿el terrorismo se convierte en un medio de vida? ¿Eso es así para el terrorismo vasco?
Así mismo el terrorismo es un medio de poder, y en estos momentos el terrorismo vasco a pesar de que está muy debilitado, para los terroristas que componen el entramado es un medio de poder. Siguen teniendo una influencia enorme para determinar no sólo la política vasca, sino el conjunto de la política española.
En definitiva quiero insistir en que el terrorismo vasco sobre todo se desarrolla y asesina en democracia, en una democracia que es una de las democracias más asentadas del mundo. Y estoy de acuerdo además con la presentación de Jacobo Rodríguez sobre el buen momento de la democracia española, pero no obstante seguimos teniendo terrorismo en una región económicamente muy desarrollada y además con partidos nacionalistas en el poder en el País Vasco desde el inicio de la transición democrática.
Con partidos nacionalistas que en buena medida representan los mismos objetivos que el terrorismo ETA, y que tienen un poder enorme en el País Vasco dado que nuestro sistema es muy descentralizado en el que los poderes autonómicos, los partidos que controlan el poder de la región descentralizada tienen un gran poder.
A partir de lo que he dicho, ¿por qué entonces pervive el terrorismo, por qué entonces ha pervivido ETA? Voy a responder esta pregunta y creo que mi respuesta para el caso español también puede servir de elemento comparativo para otros terrorismos. Yo les diría que el terrorismo suele pervivir en nuestro caso por causas internas y por causas externas. Con las causas internas me refiero a algo que ya he dicho y en lo cual insisto: el terrorismo es un medio de vida, el terrorismo es un medio de poder. Y yo me atrevería a afirmar, sin conocer muy bien su caso, que las Farc pueden representar en este sentido exactamente lo mismo, como ETA en otros niveles, medio de vida y medio de poder.
Además de eso, ¿por qué pervive el terrorismo? Desde luego, por la continuación del fanatismo y del odio, elemento que también está presente en ETA y que es un elemento muy importante. Nuevamente en el terreno del fanatismo y del odio, en el caso de ETA yo les diré que el odio es un odio étnico, en buena medida tiene una sustancia étnica como saben los terroristas de ETA y parte del nacionalismo que no es terrorista, también hay que distinguirlo, comparten la idea de que existe una raza vasca que sería diferente de la española y hay un odio al español o a lo que se considera lo español.
Y luego vuelvo de nuevo en la pervivencia del terrorismo al elemento psicológico. Mi observación del terrorismo vasco me muestra que hay un elemento psicológico de inadaptación social e insisto, no me refiero a clase social baja, me refiero a problemas de inadaptación social que no están vinculados con la clase social sino con otros problemas. Y esto se puede observar analizando los perfiles y características de los terroristas.
Por lo tanto, vuelvo a insistir aquí no existen causas o justificaciones del terrorismo desde el punto de vista político o moral. Yo no sé si recuerdan que nuestro presidente de gobierno participó en una conferencia sobre el terrorismo de Naciones Unidas y dijo que no hay causas del terrorismo. En España hubo una pequeña polémica, y hubo críticas al presidente, se le dijo, usted es un simple, cómo qué no hay causas del terrorismo. Pues en mi opinión creo que fue una afirmación acertada, qué es lo que él quería decir, al menos así lo interpreto, porque es mi propio punto de vista.
Quería decir que no hay justificaciones políticas o éticas, eso es lo que quería decir, otra cosa es el análisis de las causas desde el punto de vista sociológico o politológico evidentemente, pero eso es otro tema totalmente diferente.
Pero les decía que el terrorismo pervive por lo que he llamado causas internas desde el punto de vista politológico, no político o ético, y las causas externas. Y creo que las causas externas en todos los casos de terrorismo, y en el nuestro es así, son de dos tipos. Yo he analizado estas causas externas en un libro que acabo de publicar en España, intitulado Cobardes y Rebeldes, por qué pervive el terrorismo, y en este libro analizo las causas externas relacionadas con las actitudes sociales, dedico casi todo el libro a eso, pero también las relacionadas con la actitud del Estado.
El terrorismo pervive, en primer lugar, cuando se encuentra frente a un Estado débil. En el libro que acabo de publicar he tomado el concepto de débil de Robert Caban que aparece en su último libro publicado en español. Y he hecho el paralelismo con las actitudes de los Estados ante el terrorismo. ¿Qué quiere decir Estado débil en este caso? Pues un Estado que negocia con los terroristas, que no acaba de tener una convicción fuerte y además capacidad que son las dos cosas para combatir con firmeza al terrorismo sin ninguna vía de negociación.
Pues bien, en España el Estado mantuvo vías abiertas de negociación con los terroristas hasta mediados de los años noventa. Ahora cuando todos miramos hacia atrás, políticos y ciudadanos e intelectuales, decimos: pero cómo pudo pasar esto. Luego les diré por qué pasó en parte. Pero pasó en primer lugar porque el Estado era débil, el Estado no sabía cómo combatir muy bien al terrorismo y el Estado pensaba que podía acabar con el terrorismo o que el terrorismo acabaría si negociaba con el terrorismo.
Bueno, pues nosotros seguimos con esa dinámica de persecución en parte, pero hasta mediados de los años noventa en que se mantuvieron abiertas las negociaciones, hasta entonces, yo creo que el Estado fue débil, ¿y qué ocurre si un Estado mantiene puertas abiertas a la negociación? Ocurre que considera al terrorista, al grupo terrorista, como un interlocutor válido, por lo tanto refuerza enormemente su legitimidad. El terrorista se refuerza porque sabe que el Estado quiere negociar con él, que va a negociar con él; por lo tanto, percibe que sus asesinatos obtienen un beneficio y les refuerzan en su capacidad de influencia.
Pero además en España, decía, hemos tenido un Estado débil y hemos tenido también una sociedad débil, en el libro que les acabo de mencionar yo analizo sobre todo la debilidad de la sociedad. Y en buena medida la actitud del Estado, la debilidad del Estado, refleja la debilidad de la sociedad española; ¿de qué se ha compuesto esta debilidad hasta los años noventa en la sociedad española? Pues de unos elementos que yo creo que podemos encontrar en todos los casos de terrorismo, y me parece por lo que yo sé del caso colombiano, que todos esos elementos están también en el caso colombiano, aunque ya sé que es difícilmente comparable, porque hay otros muchos elementos.
En primer lugar cierta comprensión de la sociedad. Ahora nos parece mentira, pero en España hubo cierta comprensión hacia el terrorismo, hasta bien entrados los años ochenta. ¿Comprensión, por qué?, pues porque el terrorismo había nacido en el franquismo, luego era el franquismo el culpable, no el propio terrorismo, los españoles éramos culpables por nuestra propia historia, teníamos que pagar, más o menos. Y luego estaba el elemento de la izquierda, hubo mucha confusión en la izquierda española y esa confusión se produjo en buena medida porque estamos hablando de un terrorismo de extrema izquierda, también ultranacionalista, pero se tiende a olvidar que es un terrorismo de extrema izquierda.
Y eso produjo durante cierto tiempo confusión en la izquierda democrática, confusión que perdura en la extrema izquierda española, y un ejemplo de ello es la actitud de izquierda unida que persiste en la misma confusión, yo considero aunque esto es debatible, sobre el terrorismo.
Segundo problema que explica la debilidad de la sociedad española: desconocimiento del carácter del terrorismo. Si nosotros leemos los análisis intelectuales por ejemplo de los años setenta y ochenta en España, dichos análisis nos muestran que los intelectuales españoles creyeron hasta bien entrados los años ochenta que el terrorismo iba a remitir en la medida en que la descentralización autonómica en España estuviera completada. Pensaban, cuando esto esté acabado el terrorismo morirá por sí solo, porque ya no tendrá reivindicaciones políticas. No comprendían, no comprendimos las causas internas del terrorismo, todas las que les he relatado anteriormente.
Y luego hubo también en la sociedad española mucha indiferencia, porque hasta los años noventa la sociedad española percibió que los terroristas no asesinaban a la sociedad, sino al Estado, es decir cuerpos policiales, ejércitos, elites políticas, jueces, los ciudadanos no se sentían como objetivos; comenzamos a sentirnos objetivos sobre todo desde mediados de los años noventa.
Y cuarto problema de la sociedad, miedo. Este es un problema que persiste y es fundamental: miedo en los ciudadanos, en los medios de comunicación, en los propios políticos, en los jueces, etc. Miedo que ha provocado también un plegamiento importante de la sociedad a los terroristas. A partir de los años noventa ha habido cambios importantísimos en España, y en estos momentos estamos, yo creo, en el buen camino en el combate al terrorismo.
Y voy a la tercera y última parte de mi reflexión, y es la respuesta a la tercera pregunta que planteaba que es, ¿cómo se combate el terrorismo? Creo que en el caso de España, con nuestra experiencia respecto a ETA hemos demostrado y ahora lo tenemos claro, porque llevamos muchos años de experiencia desgraciadamente con este problema, que el terrorismo se combate con un Estado firme y con una sociedad movilizada. Y yo les destaco que me parece que la sociedad movilizada es tan importante como el Estado firme, un Estado firme por sí solo no puede acabar con el terrorismo.
Un Estado firme significa que persiga al terrorismo y que no abre ninguna vía de negociación con los terroristas. Y no debe abrir ninguna vía de negociación por dos razones: por los principios democráticos, pues en la medida en que se negocia con los terroristas desde una democracia, se han perdido y caído los principios democráticos. Y en segundo lugar porque además no es posible negociar con el terrorista, no es posible negociar con un fanático, un demócrata nunca podrá llegar a un acuerdo sensato con un fanático.
En el caso español desde cuando el Estado adoptó realmente unas políticas de firmeza, yo creo que esto sustancialmente empezó a ocurrir con la llegada de Jaime Mayor Oreja al Ministerio de Interior en España en 1996, quien es un político que ha tenido muy clara la política de firmeza del Estado, y él realmente lideró desde entonces las políticas de firmeza y desde entonces las consecuencias han sido enormemente positivas, tenemos un terrorismo muy debilitado y el conjunto del entramado social que rodea al terrorismo está igualmente debilitado.
Pero en segundo lugar es igual de importante una sociedad movilizada, porque a veces olvidamos que si el terrorismo pervive lo hace porque encuentra el acatamiento de la sociedad a través del miedo, de la comodidad. La sociedad no se enfrenta claramente al terrorismo, lo deja actuar, como les he dicho, con todos los efectos del miedo, de la indiferencia, etc. Esto inevitablemente refuerza al terrorismo. Refuerza, le da legitimidad y además le da el convencimiento de que puede seguir actuando.
En los últimos años, también desde principios de los años noventa, tenemos una sociedad mucho más movilizada con muchas organizaciones, movimientos sociales antiterroristas como las dos organizaciones en las que colaboramos José María Calleja y yo, Basta Ya, Fundación para la Libertad. Tenemos unos medios de comunicación muy concienciados sobre este problema, también intelectuales muy movilizados, jueces que trabajan cada día mejor contra el terrorismo, etc.
En fin, hay una sociedad que ha tomado plena conciencia de este problema y que a pesar de que todavía hay muchas lagunas, realmente está haciendo lo que tiene que hacer contra el terrorismo. ¿Cuál es el problema final? El problema final, como ustedes ya conocerán, el último escollo que tenemos en España para derrotar definitivamente al terrorismo es la actitud de los partidos vascos nacionalistas. Los partidos nacionalistas tienen una actitud en estos momentos de lo que yo llamaría legitimación indirecta del terrorismo a través de sus decisiones y acciones.
Son partidos que no están conectados con el terrorismo, ellos no usan el terrorismo, yo creo que nunca lo utilizarían, por lo tanto hay que diferenciarlos, sin embargo, legitiman indirectamente al terrorismo. Y es nuestro último escollo, pequeño, si tenemos en cuenta lo que ha sido nuestra historia, pero en estos momentos un escollo importante.

 

       

 



 

Presidente de Fil

 

Mario Vargas Llosa


Conferencia Internacional:

"UNA VISION MODERNA PARA AMERICA LATINA"
Washington, 30 de Septiembre de 2003

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