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Eventos
Seminario Internacional: 
"Las amenazas a la democracia en América Latina: Terrorismo, Neopopulismo y Debilidad del Estado de Derecho" 
Bogotá, 6 y 7 de Noviembre de 2003, Hotel La Fontana

Ponencias

VIRGINIA CONTRERAS, Ex embajadora de Venezuela en la OEA 

Muchas veces se presenta a Venezuela como un país fastidioso y como un enemigo, pero no es así Venezuela es un país maravilloso.

 Yo vivo en los Estados Unidos y lloró todas las noches por Venezuela pero creo que eso no le importa a ustedes.

A ustedes debe importarle que Venezuela que el segundo socio-comercial más importante para Colombia, ese no es un condominio cualquiera y no es un vecino fastidioso.

Históricamente, culturalmente tenemos el mismo origen, tenemos el mismo libertador y nos sentimos orgullosos, hacer de eso un movimiento bolivariano Parte II.

Venezuela, a pesar de los inconvenientes que se han producido en materia comercial y en materia diplomática, sigue siendo el primer socio comercial de Colombia y diplomáticamente Colombia es el país más importante para Venezuela.

Entonces yo creo que es bueno que sepamos primero donde estamos parados, por supuesto que hay que pender del ejemplo y siempre es mejor aprender en cuerpo ajeno, para saber el porqué de Venezuela y su actual situación.

La primera virtud de la democracia es la tolerancia, saber escuchar al prójimo, saber entender otras razones que no son las nuestras y saber respetarla.        

Para comprender la problemática venezolana, es necesario retroceder en la historia política de Venezuela. Después del derrocamiento del General Marcos Pérez Jiménez, el 23 de enero de 1958, último dictador que ha tenido Venezuela, ese país había disfrutado de una de las democracias más firmes que ha habido en la América Latina. Transcurridos los primeros tiempos de reestreno de esa democracia, época compleja de reafirmación de los valores democráticos y de los derechos inherentes a estos, como el derecho a organizarse políticamente, el derecho a expresarse libremente, el derecho a elegir a sus gobernantes, mediante elecciones libres, entre otros; y a pesar de las políticas económicas aplicadas por los sucesivos Gobiernos, las cuales en ocasiones han causado una mayor pobreza para los sectores mayoritarios, como lo son las clases media y baja de esa sociedad, hasta 1992 nadie hubiera sospechado en el mundo que la democracia en Venezuela se estuviera tambaleando. No obstante, la ejecución de dos intentos de golpes de Estado, liderados por quien paradójicamente hoy ejerce la Presidencia de la República, esto último como consecuencia de la voluntad popular materializada por unas elecciones libres, demostró que ese país próspero se encontraba al borde de un colapso político sin precedentes. 

En esa democracia hubo un gran populismo, no solamente de nuestros gobernantes y de los partidos de gobierno, sino de la oposición.

La oposición por reglas generales estaba dividida por dos partidos políticos mayoritarios y siempre coqueteaba con los partidos de gobierno. Y a la oposición, no solamente de Venezuela sino que hablamos de la oposición en América Latina, les convenía muchas veces hacer la vista gorda con muchos errores y muchos vivios de la democracia, porque esas eran sus armas políticas cuando venían momentos electorales.

Que pasó entre ese coqueteo entre partido de gobierno y oposición que una gran masa de venezolanos excluidos, que no gozaban de los mismos derechos y beneficios que le otorga la constitución en un sistema democrático a todos los ciudadanos de un estado, y allí se creó el presidente Chávez.

Es posible que sea populista, demagogo, se creo un caudillo pero tiene la virtud de haber nacido con estos excluidos y por eso los entiende y los manipula tan bien.

Mientras la oposición no entienda eso no va a poder nunca lograr luchar con las mismas armas que tiene el presidente Chávez, que no solamente es la violencia, la confrontación de ideas y de hechos.     

En efecto, el Presidente Chávez llega a la Presidencia de la República, mediante el voto efectivo de aproximadamente el 45 % de los electores en diciembre de 1998, siendo ratificado un año después en su cargo con el 56 % de los sufragantes. Después de un año y medio de cárcel, y luego de una inicial campaña abstencionista del Teniente Coronel Chávez al salir de la cárcel; en vista de que la referida campaña limitaba sus propias posibilidades de ocupar un cargo de la magnitud de la Presidencia de la República, el conocido “Comandante Chávez”, como es llamado popularmente en Venezuela, decide cambiar su estrategia política, y a diferencia de sus llamados iniciales a la sociedad venezolana para que no participaran en proceso alguno de elecciones, presenta su candidatura presidencial para los comicios del año 1998.

 Como consigna de su campaña electoral, el entonces candidato Chávez llama la atención del electorado, señalando las fallas de esa “democracia representativa” (como la definía la Constitución vigente para la época) para solicitar su respaldo en la lucha a favor de una “democracia participativa,” en la cual los ciudadanos tuvieran mayor incidencia en la gestión pública, y pudieran actuar directamente como garantes, no sólo de la democracia, sino como censores o evaluadores de la gestión de sus Gobernantes. Todo esto mediante la inclusión en la nueva Constitución, que meses después fuera aprobada a través de lo que se llamó el proceso constituyente, de las figuras del referéndum consultivo y del referéndum revocatorio.

 Durante su campaña electoral, y en los primeros meses de esa luna de miel que constituyó el inicio del Gobierno del Presidente Chávez, con un 80 % de nivel de aceptación pública, con un control absoluto de las instituciones fundamentales del Estado, como lo son la Asamblea Nacional, los órganos que conforman lo que la nueva Constitución ha denominado el Poder Moral (Fiscalía, Defensoría y Contraloría General de la República) y la Fuerza Armada, el Presidente Chávez criticó duramente las políticas económicas neoliberales que a su juicio habían ocasionado mayor pobreza en el pueblo, los hechos de corrupción que habían minado la moral pública y empobrecido el Tesoro Nacional, la incompetencia y corrupción de la Administración de Justicia, la politización de sus Fuerzas Armadas y el divorcio que existía entre los Gobernantes de turno Y los ciudadanos que los elegían, en vista de que una vez elegidos, se transformaban, de servidores al beneficio de la colectividad y hacedores del bien común, en luchadores de sus propios intereses personales.

Todos estos elementos sirvieron de base, en los inicios de su Gobierno, no sólo para lograr el apoyo popular, sino también para la realización de una serie de reformas en el ámbito constitucional; reformas éstas, que según palabras del propio Presidente Chávez, llevaría al pueblo venezolano a “una verdadera revolución Bolivariana,” la cual acabaría con la pobreza, y permitiría el ejercicio de una democracia plena a través de la participación del pueblo en la toma de decisiones políticas y en los destinos del país. Asimismo, esa revolución Bolivariana devolvería el respeto a la moral pública mediante el castigo ejemplarizante de los funcionarios públicos corruptos y aplicaría todo el peso de la Ley para evitar más hechos de corrupción, los cuales tanto habían mermado la confianza popular.

Es posible que el presidente Chávez que gozó de una brumadora mayoría y una popularidad impresionante poco a poco y en la medida que se fue afianzando en el poder fue tomando todas las instituciones del estado y fue cercenando las libertades que establece la constitución nacional, fue secuestrando las instituciones políticas y despareció en Venezuela lo que se llama el estado de derecho.

Es estado de derecho es sinónimo de respeto a las instituciones políticas, de respeto a la constitución y las leyes de un país, de respeto a los derechos humanos, a las libertades fundamentales, de respeto a la vida. En los países donde no se respeta, donde no se siguen estos valores no hay estado de derecho.

Si usted vive en un país donde se violan las libertades democráticas, las leyes, donde no hay instituciones políticas adonde acudir sencillamente no es estado de derecho y si no es estado de derecho como primer valor fundamental de la democracia ésta no existe

La falla de la oposición fue no haber sabido entender que el mensaje para el mundo era el demostrar que no había estado de derecho, y por lo tanto no había democracia. 

En algunas comunidades internacionales cuando uno plantea la situación de Venezuela nadie puede asegurar que existe un principio de soberanía respecto a la soberanía de los estados, porque la razón es que el presidente Chávez fue electo democráticamente en unas elecciones públicas, y por lo tanto hay difusión a la democracia.

No nos hemos puesto a enseñar que la democracia no es un problema de elecciones, la democracia es un día a día, es hacer y dejar hacer, y eso en Venezuela no existe desde hace mucho tiempo y por lo tanto en Venezuela no tenemos democracia y la acción  y reacción con Venezuela tiene que ser distintos que la actitud de cualquier otro estado, de cualquier miembro de la comunidad internacional frente a un país que viviendo en democracia quizás viole los derechos humanos. No es lo mismo el que vive en democracia y comete algunos errores que aquél que gobierna bajo un régimen con apariencias democráticas pero sin que se cumplan los valores que significan la democracia. 

Las salidas que tiene Venezuela pueden ser catastróficas o bien positivas. Pero si hay una lección que tenemos que aprender los venezolanos, los colombianos, los latinoamericanos y los ciudadanos del mundo que para salir de la situación en que nos encontramos todos debemos participar y comprender al prójimo y ser tolerante.  

Es cierto que en Venezuela y en América Latina nos han faltado líderes para ser nuestros interlocutores con nuestros semejantes o con la comunidad internacional, pero nos han sobrado candidatos presidenciales y yo creo que este es el gran problema cuando uno habla dice una cosa con las palabras pero el lenguaje corporal dice otro. Todos hablamos del bien común, pero pocos sabemos renunciar al bien individual por ese bien común y hasta que nuestra oposición organizada o no organizada, no comprenda que en Venezuela en este momento lo importante es que estemos todos juntos sin pensar en quién va a ganar las elecciones mañana a que no hay futuro para Venezuela y para América Latina.

 

       

 



 

Presidente de Fil

 

Mario Vargas Llosa


Conferencia Internacional:

"UNA VISION MODERNA PARA AMERICA LATINA"
Washington, 30 de Septiembre de 2003

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