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Francisco
Santos Calderón, Vicepresidente
de Colombia
Aquí
se generó una actitud catastrofista: “derrocaron al
presidente, hay que cambiar el modelo económico, que la
seguridad democrática no puede ser, que unos resultados
electorales dicen que eso es lo que hay que hacer”,
y yo frente a cada esos puntos quiero
responderles que no.
Empecemos
por el tema de la seguridad. Un país que hace 15 meses
no se podía recorrer por sus propias carreteras a prácticamente
ninguna hora del dìa y de la noche. Cualquier ciudad
que decidiera arrancar corría el riesgo de ser
secuestrado por estas carretera.
En
el último año hay 5000 familias que no han tenido que
llorar a su familiar muerto, el homicidio a descendido
un 23 %. En el último año hay 36 % de secuestrados
menos.
En
el último año hemos logrado llevar policía a 175
municipios donde no los había. Tenemos hoy en 456
municipios soldados infantes de mi pueblo que protegen
esos contingentes de policía, luego los hacen
efectivos.
Lo
que sé a logrado con un tremendo esfuerzo en el último
año en materia de seguridad hizo que los golpes que
ustedes vieron en la última semana están demostrando
que ya estamos empezando a llegar adonde toca las
cabezas de las organizaciones, nos indican que las cosas
están bien, que ese es el camino correcto.
De
ninguna manera el gobierno va a negociar y segundo que
un resultado electoral de ninguna manera plantea la
no-legitimidad de esa política. De ninguna manera un
resultado electoral plantea que hay que dar reversa esa
política.
Quienes
enfatizan y plantean que hay que alterar el modelo económico
porque esto es el horror. Cuando uno ve los resultados
se pregunta si en verdad hay que replantear este modelo
económico que tenía un crecimiento del 1 % en los
pasados 5 años y
por primera vez tiene un crecimiento del 3 %
y seguramente el próximo año va a crecer por
encima de ese porcentaje.
Una
economía que tiene su sector industrial creciendo al
6%, en la que la inversión privada está creciendo al 8
%, en el que el crecimiento del campo está por encima
del 3 % y eso que presenta un decrecimiento del 30% en
la agricultura ilegal. Esto es un modelo que debe
cambiar?.
Un
modelo que en la peor crisis fiscal de la historia del
país produce esos resultados y genera un aumento del
empleo en 2 puntos, es decir, casi 600.000 colombianos
que ahora tienen empleo.
Hay
confianza en los mercados internacionales que saben que
hay un presidente que sabe de economía, que se están
buscando las soluciones.
Con
referéndum como el que tuvimos aquí en Colombia, que
hubiera pasado al día siguiente en Argentina, Brasil o
Perú?.
Seguro
que hubiera generado una inestabilidad en los mercados.
Ese
catastrofismo, ese simbolismo o esa señal política de
que la pérdida del referendo requiere de una visión
distinta.
Aquí
quieren vender que éste es un gobierno autoritario que
no hay garantías para ser oposición. Las veces que me
a tocado a mí decir en Europa y en todas partes del
mundo que esto no es cierto.
Hay
desafortunadamente una visión europea y de ciertos
sectores de Estados Unidos que esto es una republiquita
bananera, hay un neocolonialismo intelectual donde aquí
no hay democracia.
Resulta
que cuando suceden eventos como estos uno tiene que
decirles a estos señores: “miren esto es una
democracia seria y respetable”.
Esta
democracia es hoy mucha más sólida y fuerte y tiene un
ingrediente de intimidad mayor hacia fuera que nos hace
mucho más vendible la solidez de esta democracia.
Yo
creo que la guerrilla que había logrado vender el
mensaje de que aquí no había democracia, de que desde
aquí se exterminaba a la oposición, de que sólo éramos
unos gorilas de la elite gobernando a quedado destruida
básicamente.
Los
catastrofistas del fin del mundo pos 26 de octubre deben
empezar a barajar de nuevo. La popularidad del
presidente está absolutamente intacta y tiene una políticas
que de ninguna manera han quedado desacreditadas y que
siguen siendo igualmente legítimas y válidas como son
sus políticas económicas y de seguridad. Creo que a
pesar de no haber aprobado el referéndum y después de
elecciones locales está es una democracia mucho más
madura y una economía que aguantó semejantes
cimbronazos sin mosquearse en uno de los momentos más
difíciles fiscales que a tenido el país.
A
todo este auditorio quiero dejarles un mensaje de
optimismo, a veces aquí perdemos la visión macro de
las cosas se nos olvida lo que era este país hace 15
meses cuando llegamos al poder y creo que en ese sentido
si miramos para atrás es muchísimo lo que se a ganado
pero no me caben duda que todavía hay mucho más por
recorrer.
Finalmente
haciendo un balance al gobierno no le va mal, a la
democracia le va muy bien así que apostémosle a seguir
por donde vamos. Estemos atentos a la que la izquierda
democrática se vaya por el camino de las políticas públicas
sostenibles socialdemócratas y no por el
asistencialismo populista que le harían tremendo daño
a este país y que generaría efectos tremendamente
nocivos.
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